¿Y si el problema no es el algoritmo, sino nosotros?
Existe la idea de que, si de repente desaparecieran la tecnología, la inteligencia artificial, los medios… o si simplemente “el algoritmo cambiara”, todo estaría bien.
Spoiler alert: NO.
Y, sin embargo, si retrocedemos al siglo XVII, Blaise Pascal ya se lamentaba diciendo:
“Toda la infelicidad del hombre proviene de una sola cosa: no saber quedarse quieto en su habitación.”
Las cosas no han cambiado tanto como creemos. Y probablemente, tampoco mejorarían mucho si el algoritmo desapareciera de un día para otro.
Un estudio realizado en 2014 por Timothy Wilson, de la Universidad de Virginia, reunió a más de 700 participantes de entre 18 y 77 años. Se les pidió permanecer entre 6 y 15 minutos solos en una habitación, sin ningún tipo de estímulo externo: sin teléfonos, libros, música ni compañía.
El resultado fue inquietante. Cuando se les ofreció la opción de autoadministrarse una descarga eléctrica leve (previamente probada y considerada desagradable), el 67% de los hombres y el 25% de las mujeres prefirieron recibir la descarga antes que pasar 15 minutos a solas con sus pensamientos.
Las redes sociales y los algoritmos están diseñados por expertos que conocen muy bien estas debilidades humanas. Pero no te engañes: si mañana desaparecieran la IA, el algoritmo o los medios, no es que mágicamente todo estaría bien. Lo más probable es que otra cosa los reemplazaría.
En Academia IA Lab, nuestra misión es clara: ayudarte a aprender a usar la IA a tu favor, no que ella te use a ti. Que la veas como un aliado, no como una muleta. Una herramienta para cumplir tus metas, sean cuales sean.
Tenemos una responsabilidad como seres humanos: crecer y desarrollarnos. Ya sea a través de la filosofía, la religión, el arte, el deporte o cualquier disciplina que te impulse, el crecimiento no puede depender del algoritmo ni de la herramienta del momento.
¿Y tú? ¿Estás usando la tecnología para crecer… o te está usando a ti para entretenerte hasta la muerte?